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 El Cronista Comercial

La deuda con el FMI aumentó y ya roza los u$s 46.000 millones por la devaluación del dólar. Qué implica que el acuerdo se alcance en diciembre o en abril, según los analistas

Las tasas de interés al 0% y la gigante emisión monetaria de Estados Unidos debilitaron al dólar frente a otras monedas, como el euro, la libra esterlina, el yen y el renmimbi (yuan). El efecto fue que aumentó la deuda en dólares de la Argentina con el FMI casi u$s 3000 millones durante la pandemia

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La deuda con el FMI aumentó y ya roza los u$s 46.000 millones por la devaluación del dólar

Aunque la Argentina paga intereses trimestrales por su deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI), cada vez le debe más dinero al organismo multilateral.

La razón es la devaluación del dólar a nivel mundial, por las tasas de interés de 0% y la gigante emisión monetaria de los Estados Unidos para reactivar la economía tras la pandemia.

Esto repercute en que la divisa se debilita frente al euro, la libra esterlina, el yen y el renmimbi (yuan), las otras monedas que componen la canasta de los Derechos Especiales de Giro (DEG o SDR, en inglés), el activo de reserva del Fondo.

La deuda asciende a 31.913,71 millones de DEG en concepto de capital más intereses, que devengan al 4,9% anual.

En su participación grabada para la 26° Conferencia Industrial Argentina, la canciller de Alemania recalcó que es "verdaderamente importante" volver a generar confianza con los acreedores internacionales y actores del mercado. "Deseamos que la cooperación con Argentina sea estrecha", enfatizó.

El DEG cerró su cotización ayer en u$s 1,436740, por lo que el capital que adeuda la Argentina equivale a u$s 45.851,70 millones.

En el último mes, este monto aumentó en unos u$s 400 millones, y desde el inicio de la cuarentena -cuando EE.UU. puso en marcha los estímulos monetarios- en casi u$s 3000 millones.

La teoría económica más aceptada es que la emisión monetaria genera inflación. Como todo el mundo confía en el dólar, la moneda que emite los EE.UU., la inflación se mantiene baja y la emisión de la Reserva Federal (la Fed) repercute en un aumento en los activos financieros internacionales.

Este proceso de reflación ya tiene efectos concretos: el dólar se está devaluando aceleradamente contra otras monedas, como el euro.

Otro impacto de esta política, en este caso positivo para la Argentina, es la suba en el precio internacional de la soja, a cerca de u$s 440 la tonelada.

El ministro de Economía, Martín Guzmán, buscará conseguir del FMI un Acuerdo de Facilidades Extendidas (AFE o EFF, en inglés), para obtener un período de gracia en los pagos de capital hasta 2025.

La idea del Gobierno es atrasar los pagos de capital, que comienzan en 2021 y que se intensifican desde 2022, hasta 2024, mientras que financiaría la cancelación de intereses con desembolsos de otros organismos multilaterales.

FMI: qué implica que el acuerdo se alcance en diciembre o en abril, según los analistas

El ministro de Economía, Martín Guzmán, aseguró que sería aceptable arribar un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en abril de 2021, en contraste con la intención oficial de obtener un arreglo en diciembre que imperaba hace un mes, antes de que empezaran las negociaciones formales presenciales en Buenos Aires.

Economistas consultados por El Cronista dieron su visión sobre las diferencias que representaría cerrar en un momento u otro para Argentina. Si bien coincidieron en que un acuerdo en diciembre evidentemente sería más conveniente que uno firmado en abril, hubo matices en cuanto a la magnitud de la diferencia.

Para Esteban Domecq, director de la consultora Invecq, el Gobierno tiene una muy baja probabilidad de firmar en marzo o abril un acuerdo con el Fondo con una economía estabilizada, dados los niveles de brecha entre los tipos de cambio y la escasez de reservas, sumados a la fuerte emisión monetaria estacional de fin de año y los cambios de demanda de dinero que pueden ocasionar un nuevo episodio de inestabilidad cambiaria.

"Los niveles de brecha cambiaria y la escasez de reservas, con reservas netas en la zona de cero, imposibilitan transitar un puente de estabilización hasta marzo o abril, momento en que esperan tener resuelta la negociación con el fondo y comienza la liquidación fuerte de divisas del sector agropecuario", explicó.

Si el acuerdo se firmara más rápidamente en diciembre, Domecq considera que la situación sería más favorable para la Argentina, pero que la magnitud de la mejoría depende del tipo de acuerdo que se alcance, como las extensiones de plazos, los condicionantes, los desembolsos de fondos, entre otras variables.

Martín Vauthier, de la consultora Eco Go, coincidió en que un acuerdo en diciembre sería más favorable que si la rúbrica se estampa en abril, dada la urgencia por la aparición de un programa fiscal y financiero consistente.

"Cuanto más se dilate y el Banco Central tenga que seguir administrando escasez con una brecha en un nivel significativo y con un riesgo país muy alto los costos van a aumentar. Si bien siempre hay herramientas, es muy importante que se avance lo antes posible en un programa que dé señales que permitan recuperar expectativas, bajar el riesgo país y encarar la raíz fiscal del desequilibrio monetario y cambiario", indicó Vauthier.

Por su parte, Matías Rajnerman, de Ecolatina, matizó la diferencia de impacto de acordar en un momento y en otro y afirmó que la inclusión de fondos extra en el eventual nuevo programa es más relevante que los plazos de firma.

Así, sostuvo que si el acuerdo no incluye fondos extra para que el Banco Central intervenga en el mercado cambiario el impacto negativo de arreglar en abril en lugar de diciembre sería mucho menor que si el programa sí incluyera un desembolso adicional, situación en la que los plazos adquieren mayor importancia, según su visión.

"Más allá del plazo en el que se cierre el acuerdo, lo más relevante es si el FMI nos va a dar dólares extra y, si es así, para qué. Si el FMI no nos da dólares o nos los da pero no nos permite usarlos en el mercado cambiario el impacto negativo de cerrar en abril en lugar de cerrar en diciembre es menor", explicó Rajnerman.

Y completó: "Ahora si el FMI nos diera dólares para usar en el mercado cambiario ahí sí un acuerdo rápido podría a ayudar a frenar la corrida porque el poder de fuego del Banco Central aumentaría de un día para el otro."

El secretario de Finanzas, Diego Bastourre; subsecretarios del área y el representante del Cono Sur ante el Fondo, Sergio Chodos, se reunirán esta semana con funcionarios técnicos del organismo presencialmente en Washington D.C..

Conversarán sobre los detalles del programa de financiamiento y discutirán estrategias de desarrollo del mercado de capitales doméstico. La negociación continuaría las próximas semanas de manera virtual, pero no se descarta que se vuelva a pautar una nueva visita de la misión del FMI, que ya estuvo en octubre, con fines exploratorios, y en noviembre, formalmente para empezar a negociar.