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Aunque no por las mejores razones, la Argentina continúa atrayendo la atención de los mercados internacionales. Ayer fue el turno de un evento en Londres para hablar exclusivamente de las perspectivas de la economía post elecciones. Y si bien los expositores mostraron sus dudas sobre lo que podría ocurrir a partir del 10 de diciembre también hubo pronósticos optimistas.

Alberto Bernal, estratega de XP Securities, uno de los oradores, consideró que los bonos argentinos presentan una fuerte oportunidad de compra. Según expuso durante el evento y luego en una nota enviada a sus clientes, la deuda argentina no tiene un problema de solvencia, sino que es de liquidez, por lo que consideró que la única opción que le queda al próximo gobierno es mantener la relación con el FMI. Sin acceso a los mercados financieros, el Fondo Monetario es el único capaz de proveer la liquidez necesaria.

El evento fue organizado por EMTA (Emerging Markets Trading Asociation), una entidad que agrupa a bancos y fondos de inversión de todo el mundo que operan en mercados emergentes. Además de Bernal, también participaron Edwin Gutiérrez (de Aberdeen Group), Graham Stock (BlueBay Asset Management) y Kevin Ivers (DCI Group).

La mayoría de las opiniones fueron de extrema cautela a la hora de evaluar qué puede suceder con la economía argentina y en particular cuál es el futuro de los activos financieros. Los deprimidos precios de los bonos y de las acciones reflejan ese clima negativo que existe en los grandes mercados sobre lo que puede ocurrir. Las posturas son bastante coincidentes respecto a lo que le espera a Alberto Fernández si es electo presidente el 27 de octubre. No tendrá muchas oportunidades para acercarse a los mercados, serán muy importantes las señales que dé desde el principio, aseguran.

Bernal fue, nuevamente el más optimista en caso de una victoria de Frente de Todos: Creo que Alberto Fernández es sincero cuando asegura que quiere tener una relación constructiva con los mercados, pero a la vez explicó que será fundamental que el nuevo Gobierno avance con un plan que procure el equilibrio fiscal. La herencia que dejará Mauricio Macri en relación al déficit de las cuentas públicas es un tema preocupante, ya que no será sencillo avanzar en un ajuste en medio de un contexto muy recesivo.

Los grandes inversores coinciden en que Alberto Fernández, si es electo presidente, tendrá poco margen para impactar favorablemente en los mercados. Y algunos apuestas a un exitoso canje de deuda "amigable", pero que deberá estar acompañado de un plan para alcanzar rápidamente el equilibrio fiscal.

El ejecutivo de XP Securities no es el único que en los últimos días se mostró optimista en relación a la deuda argentina. Daniel Marx, ex secretario de Finanzas y titular de Quantum Finanzas, consideró que hay un importante margen de suba para los títulos argentinos. Si la reestructuración se hace bien, un Bonar 2020 que vale poco más de USD 40 podría irse a los USD 80. Es correcto el enfoque del Gobierno de querer minimizar las quitas de capital y de intereses, aunque tal vez no sea totalmente factible hacerlo de esa forma.

Según Marx, la renegociación de deuda que se avecina debería ser un intermedio entre el canje de Uruguay (que estiró plazos, pero sin quitas) y el de Ucrania (que sí tuvo quitas nominales del 20% pero compensó con la entrega de un cupón atado al crecimiento). En ambas experiencias, la suba posterior de los bonos fue notable.

Argentina y su economía seguirán en el candelero la semana que viene. El lunes próximo habrá otro evento exclusivo en Nueva York también organizado por EMTA que ya tiene el cartel de sold out, es decir no hay más vacantes. Y el fin de semana, durante la reunión anual del FMI en Washington, funcionarios, economistas y politólogos argentinos desfilarán por los distintos encuentros que organizan los bancos de inversión con sus clientes. Será apenas un par de semanas antes de las elecciones presidenciales, por lo que la tensión ya para ese momento será mayúscula.