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 La Nación - Economía

Wall Street: el mayor problema de la Argentina según uno de los grandes bancos

Las proyecciones económicas que realizan en Wall Street sobre la Argentina no son auspiciosas: señalan que si el país no lleva adelante reformas estructurales y reduce la dependencia de la emisión monetaria, el mercado podría hacer, de manera brusca, los ajustes que el Gobierno no quiere hacer por las buenas.

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Fuente: Archivo

Las proyecciones económicas que realizan en Wall Street sobre la Argentina no son auspiciosas: señalan que si el país no lleva adelante reformas estructurales y reduce la dependencia de la emisión monetaria, el mercado podría hacer, de manera brusca, los ajustes que el Gobierno no quiere hacer por las buenas.

Particularmente, el último informe del banco Morgan Stanley advierte sobre dos temas puntuales: la inflación "reprimida" que tiene la Argentina con el congelamiento de los precios de las tarifas y de algunos alimentos, y sobre una nueva posible sequía en el segundo trimestre del año próximo.

El banco describe que la caída de la actividad de la Argentina fue una de las peores de todo América Latina, "lo que provocó un marcado deterioro en las cuentas fiscales que se cubrió con financiamiento monetario". Y señalaron que el aumento en la demanda de dólares y la brecha cambiaria "llevó a un círculo vicioso en el que los agentes económicos esperan una corrección del tipo de cambio oficial".

"La reestructuración acordada con los acreedores privados sobre los bonos en moneda extranjera no fue suficiente para restablecer la confianza; todavía estamos esperando un plan macro plurianual", dice el informe realizado por los economistas Fernando Sedano y Lucas Almeida.

Los autores indican que su principal preocupación "es la inflación reprimida, ya que la monetización del déficit se mantendrá (aunque a menor escala)", y esperan "que la demanda de la moneda local se mantenga débil con tasas de interés reales negativas y una amplia brecha cambiaria".

"Los precios congelados de los servicios públicos y las telecomunicaciones también son un presagio de inflación reprimida. Existen controles de precios para una serie de bienes de consumo, en particular los alimentos, una política que rara vez ha logrado controlar la inflación a mediano plazo", indicaron.

El informe señala también que la brecha cambiaria está deteriorando el superávit comercial y, en ese sentido, se advierte sobre los factores climáticos. "Debemos agregar los problemas climáticos a la lista, ya que los analistas apuntan a que La Niña se extiende hasta el primer trimestre de 2021 y los rendimientos de los cultivos podrían verse afectados negativamente", comentan.

"Por último, pero no menos importante, es la incertidumbre en torno a las elecciones de mitad de término de octubre de 2021, que limita la capacidad del Gobierno para implementar las políticas tan necesarias de ajustes", agregaron.

"Demasiados desequilibrios"

En el análisis del Morgan Stanley, los economistas dijeron también que hay demasiados "desequilibrios" y que posponer el arreglo para después de las elecciones legislativas podría ser demasiado tarde. "Los desequilibrios tendrán que abordarse más temprano que tarde, en nuestra opinión, si se quiere evitar un ajuste más disruptivo impulsado por el mercado", dijeron.

"El enfoque de las autoridades parece ser atravesar la lenta temporada de exportaciones con la expectativa de que la estacionalidad proporcione un impulso a las exportaciones a partir del segundo trimestre de 2021. Y aunque hasta ahora la estrategia parece estar funcionando (la brecha cambiaria es menor y hay menos ventas de reservas cambiarias), se basa en la costosa emisión de deuda vinculada al dólar y en un endurecimiento de las importaciones y los controles de capital", agregaron.

Finalmente, el banco indica que "sin una bala de plata, el diseño de un plan macro plurianual con un sello del FMI puede ayudar a restablecer algo de confianza". Y si bien señala que las negociaciones podrían ser "difíciles", cree que existe voluntad de ambas partes de llegar a un acuerdo.

"Las autoridades insinuaron que un programa del FMI podría estar listo para marzo o abril del próximo año; pensamos que es importante que el acuerdo llegue antes de la cosecha del segundo trimestre para revertir el drenaje de las reservas de divisas", dice el informe.

"El eventual macroprograma debe ser amplio y bien comunicado. Creemos que, ante todo, un programa debe implicar una senda de consolidación fiscal razonable para los próximos años (incorporada a la ley) y una política monetaria coherente. La consolidación fiscal debe ser lo suficientemente ambiciosa reducir la monetización del déficit lo antes posible, con suerte de inmediato, pero de manera realista para fines del próximo año", concluyeron los autores.