Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.debursa.com.ar/a/3007
 El Cronista Comercial

El blue sube $ 13 y rompe con una racha de 12 ruedas consecutivas en baja. Financial Times: "Los inversionistas están nerviosos por los esfuerzos para sostener el peso"

La divisa llevaba acumulada una caída de $ 46 desde el pasado 23 de octubre cuando alcanzó su techo de $ 195, lo que puso la brecha por debajo del 90%.

3097178.jpg
Los inversores esperan que haya otro acuerdo con el FMI para reestructurar la deuda de los US$44 mil millones

El dólar blue quebraba con una tendencia de 12 ruedas en baja y avanzaba esta tarde $ 13, con lo que se colocaba en los $ 162.

El billete acumulaba una caída de $ 46 desde el techo de $ 195 que tocó el 23 de octubre pasado, cuando todo parecía suponer que la divisa superaría la barrera de los $ 200.

"El solidario pone un piso. De la misma manera que $ 195 era una locura, $ 150 en estas condiciones es barato", señaló a El Cronista el analista financiero Christian Buteler.

Un operador del mercado paralelo precisó "todos quieren comprar por ahora porque tienen miedo que vuelva a subir y los que venden están esperando a ver hasta dónde va o si esto es pasajero".

El promedio entre bancos que realiza el Banco Central se colocaba en los $ 85,09, lo que con impuestos, eleva el valor del dólar solidario a los $ 140,40.

"No podía quedar casi empatado el solidario con el blue. Eso ya era una señal que el paralelo tocaba piso", señaló un operador.

El dólar mayorista sumaba 5 centavos y se colocaba en los $ 79,48 por unidad. Las cotizaciones financieras operaban con leve alza. El dólar MEP $ 142,65 (+0,9%), mientras que el contado con liqui ganaba 1,3% $ 148,23. Ayer, la mano oficial las hizo cerrar en baja.

En la rueda de ayer el Central vendió unos u$s 25 millones, lejos de los u$s 113 millones que compró el pasado lunes cuando el campo liquidó más de u$s 163 millones

"Los dólares financieros siguen expectantes a las señales que surjan de la misión del organismo internacional, ya que la política cambiaria estaría dentro de la hoja de ruta que se consensuará con autoridades", señaló el economista Gustavo Ber.

El dólar minorista operaba en los $ 84,75 en las pantallas del Banco Nación  (BNA).

El dólar mayorista mostró un ajuste de 33 centavos en sus precios en los dos primeros días de la semana, poco más de la mitad de la corrección de los dos primeros días de la semana anterior. "Esto confirma los pronósticos de una disminución en el deslizamiento del valor del dólar luego del significativo aumento dispuesto desde el inicio de noviembre", señaló Gustavo Quintana de PR Cambios.

El economista Amilcar Collante sostuvo que "para que el cambio en las expectativas se consolide debería verse menos intervención en el mercado de los dólares alternativos mediante BCRA y Anses y con el Central  recomponiendo reservas".

"Por el momento esto continúa. Probablemente con avances en el programa con el FMI y más señales fiscales podría bajar la presión cambiaria", analizó.

Collante planteó que el Central "también podría incrementar la tasa de interés para buscar un equilibrio en el rango de $ 150 a $ 160, pero con menos intervención", pero subrayó que "por el momento parece que esta herramiento esta vedada".

Esta mañana

El dólar blue quebraba con una tendencia de 12 ruedas en baja y avanzaba este mediodía $ 6 con lo que se colocaba en los $ 155.

El billete acumulaba una caída de $ 46 desde el techo de $ 195 que tocó el 23 de octubre pasado, cuando todo parecía suponer que la divisa superaría la barrera de los $ 200.

"El solidario pone un piso. De la misma manera que $ 195 era una locura, $ 150 en estas condiciones es barato", señaló a El Cronista el analista financiero Christian Buteler.

Un operador del mercado paralelo precisó "todos quieren comprar por ahora porque tienen miedo que vuelva a subir y los que venden están esperando a ver hasta dónde va o si esto es pasajero".

La plataforma de inversiones propone una capacitación a través de webinars y artículos. La próxima actividad es el 12 de noviembre.

El promedio entre bancos que realiza el Banco Central se colocaba en los $ 85,09, lo que con impuestos, eleva el valor del dólar solidario a los $ 140,40.

"No podía quedar casi empatado el solidario con el blue. Eso ya era una señal que el paralelo tocaba piso", señaló un operador.

El dólar mayorista sumaba 5 centavos y se colocaba en los $ 79,48 por unidad.

En la rueda de ayer el Central vendió unos u$s 25 millones, lejos de los u$s 113 millones que compró el pasado lunes cuando el campo liquidó más de u$s 163 millones

Fue en una rueda en la que las cotizaciones financieras operaron en alza pero terminaron en baja y según operadores, la caída respondió a la intervención oficial sobre el final de la sesión.

"Los dólares financieros siguen expectantes a las señales que surjan de la misión del organismo internacional, ya que la política cambiaria estaría dentro de la hoja de ruta que se consensuará con autoridades.

El dólar minorista operaba en los $ 84,75 en las pantallas del Banco Nación  (BNA).

El dólar mayorista mostró un ajuste de 33 centavos en sus precios en los dos primeros días de la semana, poco más de la mitad de la corrección de los dos primeros días de la semana anterior. "Esto confirma los pronósticos de una disminución en el deslizamiento del valor del dólar luego del significativo aumento dispuesto desde el inicio de noviembre", señaló Gustavo Quintana de PR Cambios.

El economista Amilcar Collante sostuvo que "para que el cambio en las expectativas se consolide debería verse menos intervención en el mercado de los dólares alternativos mediante BCRA y Anses y con el Central  recomponiendo reservas".

"Por el momento esto continúa. Probablemente con avances en el programa con el FMI y más señales fiscales podría bajar la presión cambiaria", analizó.

Collante planteó que el Central "también podría incrementar la tasa de interées para buscar un equilibrio en el rango de $ 150 a $ 160, pero con menos intervención", pero subrayó que "por el momento parece que esta herramiento esta vedada".

Financial Times: "Los inversionistas están nerviosos por los esfuerzos para sostener el peso"

3396475.jpg
Los inversionistas temen que las medidas del Gobierno no sean suficientes para detener la hemorragia de las reservas del BCRA Fuente: Télam

"Los inversionistas argentinos están nerviosos tras observar los esfuerzos del Gobierno para soportar el peso". Así comienza un artículo del Financial Times que  señala que los administradores de fondos pronostican que la moneda local podría sufrir aún más si no se diseña un mejor plan de reforma.  También agregan que, pese a que en un principio el Gobierno de  Alberto Fernández  no contemplaba acceder a otro préstamo  en el Fondo Monetario Internacional (FMI),  los funcionarios podrían verlo como una posibilidad para "restaurar la confianza de los inversores". 

"En las últimas semanas la Argentina ha tomado una serie de medidas para ayudar a estabilizar su moneda volátil, pero los inversionistas todavía temen a que el Gobierno se vea forzado a hacer otra devaluación si no presentan un plan integral y creíble para reactivar la economía", aseguran en el artículo.

Para poner en contexto, señalan que el apoyo que se le dio al peso argentino se ha derivado de un aumento en las tasas de interés, la emisión de un nuevo bono en pesos ligado al dólar y una promesa del Gobierno de abstenerse de gastar con dinero nuevo -impreso por el Banco Central- con garantías del ministro de Economía, Martín Guzmán. Además, creen que el déficit fiscal se recortará "más de lo esperado" para el próximo año.

Según destacan los analistas e inversionistas consultados por el diario londinense, estos son los signos de un cambio positivo hacia una mejor ortodoxia económica del presidente Fernández. No obstante, agregan que muchos temen que las medidas no sean suficientes para detener la hemorragia de las reservas del BCRA. Señalan, además que las reservas líquidas netas, excluido el oro, están en cero ahora.

"No va a funcionar. Últimamente, todas las medidas son simplemente curitas que no abordan de fondo el problema central", dijo Alejo Czerwonko, director de inversiones para mercados emergentes en las Américas de UBS Global Wealth Management. Y, agregó que es "inevitable" que las autoridades tengan que fijar la tasa oficial del peso a un nivel mucho más débil. "Ese sería el séptimo movimiento de este tipo en las últimas dos décadas en el país", manifiestan.

Por otro lado, también destacan que los nervios en el mercado de bonos del Gobierno argentino aún son latentes. "Desde la exitosa reestructuración de la deuda de US$65.000 millones que se hizo a principios de agosto, el precio del bono de referencia de la Argentina con vencimiento en 2035 cayó de 46 centavos de dólar a 37 centavos, en lo profundo de un territorio "angustiado", traicionando las preocupaciones de que el país podría incumplir su deuda soberana por décima vez", relatan.

"Mientras tanto, la brecha entre los tipos de cambio oficial y los no oficiales, un indicador de la confianza de los inversores, ha alcanzado el nivel más alto en décadas", observan. Señalan que valor del dólar en el mercado paralelo se disparó de alrededor de $130 a principios de agosto, a más de $190 a finales de octubre, hasta que el Gobierno intervino y con esfuerzos estatales bajó la brecha cambiaria a $150. En tanto, el tipo de cambio oficial se ha movido más lento y de agosto a la fecha pasó de 72 pesos a 79. 

"O resuelven la situación de fondo y detienen la sangría fiscal y se comienzan a absorber algunos pesos para anclar la moneda o continúan con medidas provisionales de corto plazo que solo retrasan la inevitable (devaluación)", indicó Diego Ferro, fundador de M2M Capital Management.

Ferro también describió las secuelas de la reestructuración de la deuda como "una broma de mal gusto", dado que normalmente, el alivio de la deuda proporciona un nuevo comienzo que alimenta un repunte del mercado. "Estaba tan mal planeado que se desperdició. Sin un plan (macroeconómico) todo el fondo de comercio generado duró una semana. Es difícil pensar que no tendrán que reestructurarse de nuevo", apuntó.

El artículo también señala que algunos observadores notan una creciente sensación de urgencia en el Gobierno peronista dados los recientes giros que ha tenido el peso. Por lo que desde su punto de vista, esto lleva a especular que podría haber "un acuerdo con el FMI para reestructurar los US$44.000 millones -que se prestaron desde la crisis cambiaria en 2018-, podría hacerse antes de lo que los analistas y los inversores vaticinan. Incluso, muchos esperan que haya otro acuerdo para marzo o abril", añaden.

"Un nuevo programa del FMI incluye la extensión de los vencimientos de la deuda existente de la Argentina con el prestamista, esto ayudaría a restaurar la confianza de los inversores, dado que, probablemente, vendría con condiciones que incluyan un compromiso con un plan económico definido. También brindarían la oportunidad de buscar dinero del FMI para ayudar a financiar el déficit fiscal sin tener que recurrir a la impresión de billetes", detallan. Esta posibilidad estaría siendo analizada por los funcionarios, y sería la ruta más acertada para paliar la crisis, pese a que estaba descartada cuando asumió la administración actual.

"Recomendaría (pedir más dinero al FMI) porque para estabilizar la economía es fundamental fortalecer las reservas", señaló Emmanuel Álvarez Agis, quien dirige PxQ, una consultora económica en Buenos Aires. Los controles de capital, argumentó, evitarán que el nuevo dinero del FMI financie la fuga de capitales, como sucedió después de la crisis de 2018.

El también exviceministro de Economía durante el Gobierno de Cristina Kirchner fue optimista sobre la participación en los mercados. "El Gobierno comenzó a aplicar un plan de estabilización que tiene sentido. Si continúan así es probable que la brecha (entre el tipo de cambio oficial y el paralelo) vuelva a niveles razonables", observó.

En tanto, Daniel Marz, exsecretario de Hacienda, advirtió que la situación actual es "frágil" y que hay temor a que sea muy difícil revertir la tendencia a la disminución de las reservas de divisas. "El dinero del FMI ayudará, pero no es tan importante como crear un marco (económico) que permita entradas de capital en lugar de salidas", apuntó.

"Las presiones cambiarias no disminuirán hasta que la Argentina presente un camino creíble hacia cuentas fiscales sostenibles", argumentó Czerwonko. "Si la Argentina envía los mensajes incorrectos, el mercado podría cambiar rápidamente su percepción del país", concluyó.